Promesas de amor

Ya no te extraño nada. A veces me sorprendo pensando que ya no pienso en ti, que pasan las semanas sin recordarte, que tu largo y dorado cabello ya no me mantiene atado a ti.

Recuerdo cuando me decías que aquel amor se pasaría y yo te juraba que no y hasta me enfadaba contigo.

Recuerdo mis promesas de amor eterno que murieron al morir el ańo dejando entre los dos un abismo imposible de cruzar con ningún puente.

Demasiadas heridas, tantos cadáveres mal enterrados. Nuestro amor se convirtió en un zombi deambulante del que ambos huímos asustados, sin mirar atras.

Hoy, que hace mas de tres años que no te escribo, hoy que te odio con toda mi alma, porque si no te odiara no me podría tener en pie, te mando un beso y levanto mi copa por aquellos meses en los que mi vida junto a ti, en torno a ti, por ti y para ti, era la más extraordinaria y peligrosa de las aventuras.


Sevilla, Noviembre de 2014

1 comentario:

Mariposa dijo...

¡Cuantas emociones! Vivir unas para vivir las otras.